miércoles, 1 de septiembre de 2010

El Chileno, la argentina y sus amigos... Ciudadanos sudamericanos...

Florencia y Andrés, ciudadanos sudamericanos
Uno de los sueños que muchos de nosotros tenemos es el de poder viajar sin límite de tiempos ni frontera. Muchos ejemplos de ello los hemos escuchado por radio, prensa, televisión e internet, muchos de ellos han pasado por nuestro país, en biclicleta, en moto, de mochilero, en carros, camionetas...
Cuántos de nosotros realmente lo haremos? Estamos amarrados a un sistema que por más rebeldía que mostremos, por más desigualdades que tenga, no logramos desprendernos de él. Mucho podríamos escribir acerca de esto, pero vamos al caso, y es que en un viaje reciente que hice durante 4 días por los páramos de la Cordillera Andina, recorriendo tres estados venezolanos (Trujillo, Mérida y Táchira, pero esa es otra historia) me topé con unos muchachos que están viviendo su sueño: recorrer sudamérica por tierra...
Andrés preparando arepas. Noten la cocina dentro de la van.
Andrés Kaftanski, chileno, Cheff de profesión, salió hace año y medio desde su Chile natal, dispuesto a recorrer sudamérica, conocer, compartir y aprender con culturas diferentes, empieza su viaje desde el sur, y en Lima, Perú, conoce a Florencia Poblete, argentina y fotógrafa, dando inicio a una amistad que luego se transformaría en romance y emprenden nuevamente viaje esta vez juntos, conociendo Perú, Ecuador, Bolivia, Colombia, Venezuela y esperando continuar su aventura por Panamá, centroamérica y México, de ser posible ingresar a Estados Unidos, Canadá y porqué no, Alaska.
Florencia ojeando nuestra revista.
Preguntándole los motivos de su viaje, nos dice que: simplemente el hecho de salir de lo mundano, de lo común, sin amarras, sin normas que rijan su día a día, simplemente disfrutando el recorrido, conociendo gente, pueblos, ciudades y países, aprendiendo en el camino y compartiendo con otros viajeros con los que se topan en su andar. Tal es el caso de Gonzalo Lorenzo y Natalia Lacuadra, argentinos, y Juan Parra, colombiano, con quienes en estos momentos comparten su estancia en Venezuela.

La Van Isuzu, guerrera del camino...
No podía dejar de preguntarles cuál país les ha gustado más y su opinión de Venezuela. Andrés nos dice que lo más bonito ha sido su paso por Bolivia, el compartir con los bolivianos y ver los espectaculares paisajes fue muy especial, sin duda volvería por allá. De Venezuela, tiene un buen concepto, nos habla de las playas tan espectaculares que tenemos, lo cordial de la gente, lo económico de muchas cosas en especial de la gasolina (cosa que en Colombia sufrieron mucho, debido al alto costo de la misma), pero, aquí viene la parte fea: la basura... "no habían conocido un país tan sucio, por cualquier lado ves a la gente arrojando papeles, botellas, basura por todos lados, por donde vayas, en las carreteras, en las playas, aqui mismo en el páramo de Mérida puedes mirar a cualquier lado y verás desechos arrojados por todos lados, parece que los venezolanos no quisieran su tierra, si vieras en otros países como la gente cuida eso, de verdad tienen que querer más su país y dejar de arrojar basura en cualquier parte..."
Gonzalo y Natalia también argentinos nos dan a probar el "mate"
Triste realidad en verdad, yo soy de los que insiste en que no sabemos lo que tenemos hasta que lo perdemos. Que nos cuesta dejar los desechos dentro del vehículo, en un bolsillo, y en lo posible disponer efectivamente de ellos en bolsas o potes acondicionados para ellos?...
Otra anécdota de estos panas es la forma de subsistir para continuar el viaje, tras su paso por Chile, Bolivia, Perú y Colombia, hacía presentaciones teatrales con títeres, usando para ello el nombre de "Compañía de Títeres LOS PAPAFRITA" nombre con el que bautizaron la camioneta. Ya en Colombia aprendieron a realizar diversas artesanías y manualidades, las cuales venden al público en sitios turísticos y así reunir dinero para la comida, combustible y continuar su aventura continental.
Viendo las manualidades que hace Florencia y Andrés para vender y seguir con su viaje por sudamérica. Aprendieron a hacerlas en Colombia y ahora los ayuda a subsistir.
Al preguntarle sobre la camioneta y cómo mantenerla, Andrés nos cuenta que hablando con diversos mecánicos en todos los países, los han ayudado a hacerles las reparaciones, muchos de ellos ni les cobraban, sabiendo que estos chamos tienen un largo camino por delante, aprendieron incluso a vivir en talleres mecánicos, nos cuenta de forma jocosa Florencia, recordando varias veces que la camioneta estuvo varada por varios días, incluso en una oportunidad duraron mas de 20 días viviendo en un taller debido a que tuvieron que arreglar el motor por completo.
Andrés con mi revista y tomando "mate argentino" , Florencia espera el almuerzo...
Lo más difícil de una aventura de este tipo, es comenzar, decidirse a desprenderse de lo mundano, del caos de las ciudades y animarse a partir con un rumbo definido o a la deriva, pero con el pensamiento que no será algo fácil, mas no imposible. Despedirse de la familia, de los amigos y agarrar carretera... Ya en el camino, lo más difícil va a ser tener que volver, a las ataduras de la sociedad, al ritmo frenético de la urbe. Andrés nos recomienda tomar la decisión y hacerlo, de repente no tan largo como ellos lo han hecho, pero sí aventurarse, recorrer el país y en lo posible romper las fronteras. "Después no querrás regresar...". Yo particularmente les aseguro como aficionado a los viajes, que tiene toda la razón, cada vez que viajo, el retorno se me hace duro...
Yo no pierdo la oportunidad de probar algo nuevo! Que rico el "mate".
El sitio donde los conocí, El Collado del Cóndor, antes llamado Pico El Aguila, es el punto carretero más alto de Venezuela con 4.115 metros sobre el nivel del mar, allí hay que caminar con cautela, en especial si las condiciones físicas no son muy óptimas. Cuando le veo a Gonzalo una extraña taza a la que le agrega agua caliente, se prende mi curiosidad y le pregunto, me contesta que es "mate" una bebida con hierba cuyo origen se lo disputan los uruguayos y argentinos, pero que igual la disfrutan y siempre la llevan consigo. Es una hierba de aroma fuerte, que se muele y se prepara tipo infusión agregándole agua hirviendo y tomando inmediatamente, la verdad que es una bebida muy sabrosa y energizante, especial para la altura donde nos encontrábamos, unos cuantos traguitos y los ánimos se me subieron, dado que mi físico no es el más apropiado para caminar en esas alturas.
Donde cae la noche, estacionan y duermen... Aquí están en el Collado del Cóndor, vendiendo sus artesanías a los turistas para continuar su viaje rumbo a centro y norteamérica. Buen viaje!!!
Andrés me invita a que tome la decisión de comenzar mi viaje, ya que le comento que uno de mis sueños es recorrer sudamérica y llegar hasta Usuahia, el punto más austral del continente. Ya después de haber recorrido gran parte de mi querida Venezuela y mis incursiones por territorio colombiano, comenzaré a planificar mi recorrido, comenzando al menos por Colombia y Ecuador para ir agarrando más experiencia, seguro que lograré mi cometido, eso sí, con la ayuda de todos ustedes que espero me acompañen por internet en mi futuro recorrido sudamericano!
Aquí un pequeño micro que les grabé improvisadamente:

Recuerden mi consejo: si tienes los medios para viajar fuera del país, hazlo, ve y conoce, disfruta, pero recuerda recorrer nuestro país, es de lo mejor, cuida nuestras playas, nuestros páramos, no arrojes basura, disfrutemos a plenitud este hermoso pais que nos regaló el creador, recorre Venezuela!!!

1 comentario:

De bote por el sur de la America dijo...

Hola, ¡que buen blog! oportuno, mas ahora que estoy reuniendo información para empezar mi viaje. Un saludo muy especial y sigo pendiente de tus videos!